pH, alcalinidad y cloro: guía práctica para piscinas en clima tropical
Dream Pool Design Costa Rica

Compartir artículo
Por qué estos tres valores definen la “estabilidad” del agua
En una piscina, pH, alcalinidad total y cloro libre trabajan como un sistema. Cuando uno se desajusta, normalmente arrastra a los otros.
En Costa Rica, esto se nota más porque la piscina suele operar todo el año, con lluvias, humedad constante y carga orgánica (hojas, polvo, sedimentos). Esa combinación vuelve más fácil que el agua se vuelva inestable si se corrige “a ojo”.
Qué significa cada parámetro (en simple, sin química pesada)
pH
Es la medida de acidez/alkalinidad del agua. Un pH fuera de rango puede reducir la efectividad del cloro, aumentar irritación/corrosión y favorecer incrustaciones o agua opaca.
Alcalinidad total
Funciona como “amortiguador” del pH. Si está muy baja, el pH “baila” y se vuelve difícil de controlar. Si está muy alta, el pH tiende a subir y cuesta bajarlo.
Cloro libre
Es el desinfectante activo. Cuando el cloro no se sostiene, aparecen problemas como agua turbia, algas y molestias (muchas veces no por “mucho cloro”, sino por agua cargada).
Rangos recomendados para una piscina
Como guía general de operación:
- pH: 7.2 – 7.8
- Alcalinidad total: 60 – 200 ppm
- Ácido cianúrico (si se usa estabilizador): 20 – 50 ppm
- Cloro libre mínimo: varía por temperatura y si usa estabilizador (en agua más cálida, el mínimo sube)
Aplicación típica en Costa Rica: por temperaturas usualmente altas y uso frecuente, conviene buscar estabilidad (no picos), y ajustar filtración/químicos pensando en lluvia y carga orgánica.
Nota: los “mejores puntos” dependen de si es residencial, condominio/hotel, carga de bañistas, sistema (salino o no) y exposición solar.
Qué medir primero (orden correcto para no perder tiempo y dinero)
1) Cloro libre
Si no hay desinfección efectiva, todo lo demás se vuelve cuesta arriba.
2) pH
Porque el pH afecta el desempeño del desinfectante y el confort.
3) Alcalinidad total
Para estabilizar el pH y evitar que vuelva a desajustarse.
4) Estabilizador (cianúrico), si aplica
Cuando está fuera de rango, el cloro puede volverse difícil de sostener.
Problemas comunes y qué suelen indicar
El pH sube constantemente
Suele pasar por alcalinidad alta, aireación (cascadas/jets/desbordes) o reposición de agua. Enfoque: no “pelear” el pH a diario; busque estabilidad ajustando el sistema completo.
El cloro “desaparece” y aparecen algas
Causas típicas: mucho sol, carga orgánica alta (lluvias/vegetación), filtración insuficiente o estabilizador fuera de rango. Enfoque: no es solo “echar más cloro”; revise mediciones y circulación.
Agua turbia aunque “huele a cloro”
Ese olor no garantiza desinfección. Puede indicar agua cargada, filtración insuficiente o subproductos por uso intenso.
Incrustaciones o “sarro”
Suele asociarse a pH alto sostenido y balance general del agua, especialmente con evaporación/recargas.
Época lluviosa: el error más común es no anticipar la dilución y el arrastre
En temporada de lluvias entra agua (diluye químicos), entra material orgánico (sube la demanda de cloro) y se carga el filtro. Lo correcto es medir, ajustar filtración según necesidad real y evitar correcciones “a ciegas” después de cada aguacero.
Errores típicos que encarecen el mantenimiento
- Ajustar pH, alcalinidad y cloro todo el mismo día sin esperar estabilización
- Comprar químicos sin medir
- No registrar lecturas
- Subdimensionar equipos y luego intentar compensarlo con químicos
Recomendación final
Cuando pH y alcalinidad mantienen el agua estable, el cloro trabaja mejor y la piscina se vuelve más fácil y económica de operar en Costa Rica.


Siga explorando
Complete su panorama con contenido sobre construcción, acabados, operación y costos.